Los templarios

Los caballeros templarios fueron una de las órdenes militares cristianas más importantes de la Edad Media. La Orden del Temple se fundó en Francia en el siglo XII y formaron parte de la Primera Cruzada, con el objetivo de proteger las vidas de los cristianos que peregrinaban a Jerusalén tras su conquista.   Como orden militar y religiosa, los templarios tenían un estricto código de vida basado en la austeridad y el servicio. Seguían la regla cisterciense de San Bernardo de Claraval, la misma que los monjes benedictinos, que establecía una larga serie de preceptos a respetar por estos monjes guerreros.

 

En España, los templarios se establecieron en castillos militares defensivos por los reinos de Aragón,Castilla y Levante Concretamente en Castilla y León, y dentro de la provincia de Soria, están reconocidos enclaves y territorios de dominio templario en Ucero, en la ermita de San Bartolomé en el Cañón del Río Lobos (ermita de San Juan de Otero, antiguamente); y en otros puntos como Almazán, San Pedro Manrique, y los monasterios de San Juan de Duero y San Polo en Soria capital.

 

Filosofía y pensamiento ancestral de los caballeros templarios

 

"Mi espada, siempre lista, mi corazón abierto, mis oídos atentos al maestro que muestra caminos y mi palabra pronta para quien la necesita". "Los números, liberan, las palabras sanan, los pensamientos conectan, los sentimientos exploran el universo, la acción genera vida" "El pasado no condena, solo si sabemos mirar atrás, muy atrás, podremos ver la linea de la vida, y entender el camino y el rumbo recorrió. Cuando pierdas el presente, vuelve a entender tu pasado, para reencontrar el sendero" "Que las lineas de vida del planeta, como las de tus manos, te marquen el camino y el destino de tu tiempo" “Cuando lucha por sus ideales, el templario no renuncia ante la adversidad, no se entrega, hoy como antaño no conoce la retirada si no la ordena el Maestre.: «convierte el heroísmo en estado normal», transforma al valor en un acto cotidiano. Aprovecha los contratiempos, los obstáculos, las dificultades y estudia cuál es la bendición en que está envuelta ... Y luego, como dijera Almufuerte: «Acomete con fiereza / aún rodando por el suelo / su cabeza»